Si queremos que nuestros hijos hereden un mundo en el que se pueda vivir es muy importante prestar atención al reciclaje y compostaje. Tampoco hemos de perder de vista el consumo responsable o comer alimentos ecológicos y de temporada. Hemos de reducir nuestra huella ecológica al máximo para que todos podamos vivir bien.

Buenos consejos para generar menos residuos

Está claro que el consumo exagerado produce más residuos de los necesarios. Hasta el punto en el que como sigamos así terminaremos enterrados por nuestra basura. El mejor método para evitar esta situación es llevar un modo de vida mucho más sostenible. Y esto implica hacer reciclaje y compostaje. Los tres principios básicos para conseguir un consumo responsable son sin duda los siguientes:

  1. Reducir lo que consumimos
  2. Reutilizar todo lo que podamos
  3. Reciclar aquellas cosas que ya no sirven

 

Estos tres principios son los pilares básicos para lograr un mundo más sostenible. A partir de ahora aprenderemos un poco más sobre ellos y cómo aplicarlos.

Paso a paso para generar menos residuos

 

No compres más de lo que necesitas

Por desgracia vivimos en un mundo consumista. El sistema económico actual está basado en el consumo y la producción descontrolada. Tanto si ese producto nos hace falta como si no, sentimos la necesidad de gastar y consumir. Si te fijas, toda la publicidad está precisamente orientada a este fin: gastar y consumir.

 

Los siguientes consejos pueden ayudarte a comprar solamente lo que necesitas:

  • Compra solo lo que necesitas. Aunque estés en una tienda y todo te guste. O simplemente te apetezca darte un capricho “porque te lo mereces”. Antes de hacerlo párate a pensar: ¿realmente lo necesitas? ¿Es un producto de necesidad básica? Si la respuesta es negativa controla el impulso de compra y pasa de largo.
  • Busca envases familiares. Es bastante frecuente que las marcas envasen todo en porciones pequeñas. Por desgracia algunas medidas como la de consumir aceite de oliva recién abierto en los restaurantes está provocando que se produzca un mayor número de plásticos para producir raciones individuales. Y si te fijas lo mismo sucede con los yogures y muchos otros alimentos. Por ejemplo las aceitunas. Lo mejor es buscar el mismo producto en envases más grandes para evitar que se produzcan más materiales difíciles de desechar.
  • Reduce el gasto energético. Reducir el consumo no solo se aplica a lo que compramos, sino también a nuestros hábitos. Intenta consumir menos energía y agua en el día a día. Por ejemplo no olvides cerrar el grifo cuando te lavas los dientes y aclarártelos con un vaso de agua. Es ideal que también lo cierres mientras te enjabonas en la ducha para evitar desperdiciar litros y litros de agua. Recuerda que el wc no es una papelera, por tanto no debes usarla como tal. No olvides desenchufar los productos eléctricos que no usas y controlar el consumo de energía. Por ejemplo en cuanto a la climatización o la luz.

Reutiliza lo que en principio ibas desechar

Si te fijas hay multitud de productos que pueden tener una segunda vida más allá del reciclaje del camión de la basura. Nosotros podemos dársela. Por ejemplo los tarros de cristal de las mermeladas o del tomate frito son ideales para guardar tus salsas o frutos secos. Las botellas de cristal son una preciosidad y pueden ser perfectas para almacenar agua fresca o zumos de limón en verano. También las puedes convertir en preciosas lámparas.

También es probable que tengas ciertos productos en casa que tú ya no utilizas pero pueden servir a otra persona. Desde ropa a muebles que se han quedado olvidados e incluso electrodomésticos. Puedes venderlos por internet y buscarles un segundo hogar.

Recicla, recicla y recicla

¿Sabías que un vidrio se puede reciclar hasta un total de 40 veces? ¿O que el plástico puede reutilizarse en otros productos? ¿Eres consciente de que el papel se reutiliza para fabricar libros, cajas de cartón, etcétera? ¿Sabes que los residuos orgánicos se pueden usar para hacer compostaje?

La mayoría de las personas ya se han acostumbrado a separar la basura para su posterior reciclado. Hoy en día no hay cuidad española que no cuente con cubos independientes para los restos de papel, plásticos, metales y bricks, vidrios y el resto de residuos orgánicos.

Incluso puedes acudir a puntos limpios donde reciclar otros productos que no se deben de tirar en los cubos de basura tradicionales. Estas pequeñas colaboraciones son el primer paso para conseguir un mundo más sano.

 

No olvides depositar en el punto limpio el aceite usado

Hasta hace algunos años muchas personas tiraban el aceite por el fregadero. Un grave error que afecta directamente a nuestros mares y a las especies marinas que en ellos habitan. El efecto contaminante de este producto es verdaderamente alto. De ahí que sea necesario reciclarlo.

Antiguamente nuestras abuelas sí que sabían reciclar. Si hablas con ellas probablemente te explicarán que el aceite usado se utilizaba para hacer jabón. Es una alternativa muy buena si eres algo mañoso y sabes cómo hacerlo.

En caso contrario ¡ni se te ocurra tirarlo al desagüe! En muchas ciudades ya han colocado puntos de recogida de aceite usado en la zona donde se ubican los cubos de basura tradicionales. Para reciclarlo hay que guardarlo en botellas de plástico. Si en la zona donde tiras la basura no tienes este punto de recogida acude a un punto limpio. Así sabrás que se recicla y que no estás colaborando para aumentar la contaminación.

 

Cuidado con la basura electrónica

Por desgracia el consumismo inunda de forma feroz el mundo de la electrónica. La obsolescencia programada ya no le resulta desconocida a nadie. Empresas como Apple la han aplicado en sus baterías para hacer que sus clientes compren más productos y aumentar así la venta de unidades.

Muchos ciudadanos han aprendido a eliminar la obsolescencia programada de sus impresoras para poder seguir utilizándolas. Incluso los cartuchos de tinta tienen este problema. La consecuencia es la generación de gran cantidad de basura electrónica que termina por llevarse al tercer mundo. Hay muchas zonas de África que se han visto sepultadas con este tipo de basura. Lo peor es que en muchas ocasiones se ha hecho alegando que se enviaban estos productos para el uso en África. Cuando la realidad ha sido bastante diferente.

Lo único que nos queda es intentar producir el mínimo posible de basura electrónica y luchar al máximo contra esta obsolescencia programada. Tienes tutoriales en Youtube para evitar que ciertos productos electrónicos se estropeen antes de tiempo. En caso de no encontrar soluciones acude a un punto limpio a depositarlos.

 

Reutiliza al máximo las bolsas de la compra

Según la ONU en el año 2050 nuestros mares contendrán más bolsas de plástico que especies marinas. Una realidad verdaderamente alarmante. Aunque la Unión Europea ya lleva varios años intentando reducir el número de bolsas que se da en los comercios, 2018 marcará un antes y un después en esta tendencia. A partir de este año todas las tiendas y comercios de la UE estarán obligados a vender las bolsas a un precio mínimo.

La intención de esta medida es que el consumo de bolsas de plástico, que tardan 400 años en desintegrase, re reduzca por lo menos en un 80 %.

En Manzaning nuestro compromiso con el reciclaje es total y por este motivo des de la fundación de la compañía hemos apostado por las bolsas de papel y nunca utilizar una bolsa de plástico en nuestros envíos.