Los calçots son un plato tradicional de la cocina catalana. Es típico en Valls, en Tarragona, aunque poco a poco se ha ido extendiendo al resto de Cataluña y España. Muchas familias y amigos se reúnen para preparar una calçotada y disfrutar de una tarde divertida. Se trata de una receta cien por cien vegetariana con un sabor increíble.

Y desde Manzaning queremos enseñarte a prepararla. A partir de ahora tus reuniones con los amigos serán únicas y muy sanas. ¿Te gustaría saber más? En ese caso, sigue leyendo.

 

¿Qué son los calçots?

Si nunca habías oído hablar de este plato tan tradicional en Cataluña es probable que no sepas qué son los calçots. Pues bien, se trata de los brotes de una cebolla blanca muy especial cuya siembra se realiza en invierno. Sí, has leído bien. Para que el calçot esté perfecto tiene que sembrarse en invierno. Así, cuando llegue la primavera, ya habrán crecido los cebollinos. Este es el momento perfecto para trasplantarlos. Y en verano ya tendremos unos preciosos bulbos que podremos volver a plantar. Conforme estos bulbos vayan creciendo los iremos tapando con la tierra para evitar que les dé el sol directo. De esta manera su color será blanco. Como sucede con los espárragos o con las cebollas.

 

Como ves la época de siembra es bastante particular y también la fecha de recogida. En general los calçots están listos para su consumo a partir de noviembre. Y siguen produciéndose hasta abril. Por lo que todavía podremos disfrutar de este singular plato durante uno cuantos meses sin problemas. En Cataluña, y sobre todo en Valls, lo típico es comerlos a partir de enero y hasta abril. Es el momento en el que los calçots obtienen su punto óptimo de maduración y están de rechupete.

¿Dónde comprar los mejores calçots?

Si quieres probarlos y chuparte los dedos todavía estás a tiempo. Recuerda que hasta abril puedes encontrarlos en fruterías y tiendas de proximidad. Te aconsejamos que eches un vistazo a las tiendas de Manzaning.

Por medio de nuestra app podrás contactar con los propietarios de los negocios a través del chat. Además de consultar su catálogo. Para comer los mejores calçots te aconsejamos que acudas a tiendas ecológicas, de proximidad y atentas a los alimentos de temporada. A continuación te ofrecemos algunas ideas: Freefood, La llavor dels origens, Eco gourmet Icaria, Alimentacio Carmen, Eco Gourmet Tell, Eco-Logic, Ous Jordi en el Mercat de Galvany, Ecoteca, Vida Meva, Sinmas ecològic, Frutería Artigas, Vidal Pons en La Boquería, Loan fruits, Frutería Concordia en el Mercat de Galvany o Fruites Vidal en el Merca Provençals

 

Cómo preparar una calçotada con los amigos

 

La calçotada tradicional se hace a la brasa. Se ponen al fuego hasta que las hojas exteriores quedan chamuscadas. Una vez que esta parte exterior adquiere un aspecto negruzco lo normal es envolver el calçot en papel de periódico para que no pierda el calorcito ni el sabor.

 

Sin embargo hay muchas personas que no pueden preparar a la brasa este suculento manjar. Una manera alternativa

 de cocinar los famosos calçots es hacerlo al horno. No pierden nada de su sabor tradicional y cualquiera puede prepararlos así en su propia casa. Además se trata de una elaboración mucho más limpia, por lo que después no tardarás ni dos minutos en recoger la cocina.

 

Preparar los calçots al horno

Como verás los calçots se parecen bastante a los puerros en su forma. Y la manera de prepararlos para cocinar después es relativamente parecida.

  • Precalentar el horno a 200º. La temperatura ha de ser uniforme así que lo mejor es que enciendas tanto la parte de arriba como la de abajo del horno.
  • Limpiar bien los calçots. SI quieres que tus calçots salgan de rechupete tienes que limpiarlos antes. Piensa que se trata de un producto que crece bajo tierra. Y no hay nada más molesto que notar tierra al masticar. Para que queden perfectos lo mejor es retirar la capa de fuera y quitar las raíces. Es muy similar a lo que hacemos cuando limpiamos los puerros.
  • Dejar los tallos verdes. Estos tallos no se comen pero es mejor dejarlos para poder manipular el calçot con más facilidad una vez los hayamos cocinado. De este modo ni si quiera te hará falta utilizar cubiertos. Podrás agarrarlos del tallo y degustar su singular sabor.
  • Colocar los calçots en el horno. Una vez estén limpios y el horno precalentado, será el momento de colocar los calçots. Lo ideal es que los sitúes sobre la rejilla del horno para que tengan un aspecto similar al que adquieren cuando los hacemos a la brasa. Hay que asegurarse de que hay suficiente distancia entre ellos. Lo ideal es que no se toquen entre sí mientras se están cocinando. Si los haces en un honro chiquitito y no tiene suficiente espacio como para que no se toquen, no te preocupes. Se harán igualmente y estarán de rechupete.
  • Retirar del horno pasados 10 minutos. Transcurridos diez minutos será el momento de retirar los calçots del horno. Ya estarán listos para servir. Lo mejor es que los mojes en salsa Romanesco. ¡Te chuparás los dedos!

Cómo hacer salsa Romanesco para acompañar a los calçots

La salsa Romanesco casera pega genial con el sabor de los calçots. No hay nada más rico que ir mojándolos en esta rica salsa mientras todavía están calentitos. Para hacer esta salsa vas a necesitar los siguientes ingredientes:

Ingredientes

  • 4 tomates pequeños
  • 2 rebanadas de pan
  • 14 avellanas
  • 2 ñoras
  • 2 guindillas
  • 1 cabeza de ajos
  • 300 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 150 ml de vinagre

Elaboración

  • Precalentar el horno por arriba y por abajo a 180º.
  • Poner a remojo las ñoras el día anterior. De este modo las tendremos bien hidratadas al día siguiente para preparar la salsa.
  • Freír las rebanadas de pan.
  • Colocar en un recipiente de horno todos los ingredientes y salpimentar al gusto. Asegúrate de que el vinagre y el aceite bañan bien todo.
  • Hornear durante 45 minutos. Una vez hecho será el momento de quitar la piel a los tomates y las pepitas a las ñoras. Ya solo falta pasar todo por la batidora. En caso de que quieras que la salsa sea algo más líquida puedes usar el agua donde has puesto las ñoras a remojo.

Y por último…

Por último te recomendamos que te hagas con un babero. Comer calçots es bastante sucio y te pondrás perdido. Es parte del encanto de esta divertida comida. Puedes comprar baberos especiales para calçotadas.

Para pelar un calçot como un auténtico ciudadano de Valls recuerda que has de sostener esta cebolla dulce por la zona de los tallos verdes. La que habíamos respetado para poder agarrarlos bien. Cógelo por la zona de dentro para que la parte externa se pueda desprender. Una vez hecho podrás mojarlos en la salsa Romanesco. Recuerda que solo se come la parte blanca. ¡Buen provecho!

Si eres un amante de las recetas internacionales…

Te proponemos que eches un vistazo al blog de Manzaning. Aquí podrás encontrar otras preparaciones clásicas de todo el mundo. Por ejemplo: