El tiramisú es uno de los postres italianos más clásicos que existen. Su mezcla de sabores es verdaderamente impactante. El mascarpone se funde a la perfección con el sabor a café y a ligero licor. Sin duda es un postre de 10.

Desde Manzaning queremos ayudarte a crear tu propio tiramisú casero. Para ello vamos a darte una de las más típicas recetas italianas de este postre además de un truco para preparar una variante que te encantará. Avisados quedan los puristas de que no existe una única receta clásica de tiramisú. Según la región en la que se prepara hay siempre ligeras variaciones. ¿Estás preparado para saborear a tope este rico postre? En ese caso, sigue leyendo.

Ingredientes

  • 4 huevos
  • 250 g de queso mascarpone
  • 200 g de bizcocho de Soletilla
  • 6 cucharadas de postre de azúcar
  • ½ l de café
  • 4 cucharadas de postre de Amaretto
  • Chocolate negro con un 70 % mínimo de cacao

Elaboración

  1. Preparar el café. Es aconsejable hacerlo o bien el día previo o por lo menos unas 3 horas antes de comenzar a realizar la receta. Volcarlo sobre un cuenco de cristal con fondo.
  2. Añadir el azúcar al café y batir con la batidora de mano. La idea es que el azúcar se disuelva por completo en el café por lo que hay que hacerlo cuando esté recién hecho. Usar el accesorio de varillas para batir la mezcla. Si se desea un sabor más dulce utilizar azúcar blanca. Si se prefiere un sabor con mayor contraste es mejor usar azúcar moreno. Reservar la mezcla hasta su uso.
  3. Coger los huevos y separar las claras de las yemas. Reservar las claras y dejar las yemas en un bol.
  4. Mezclar el queso Mascarpone con 2 cucharadas de licor de Amaretto y las yemas. Batir todos los ingredientes con la batidora de mano. Hay que utilizar el accesorio de varillas. Cuando el contenido case a la perfección se ha de reservar para más adelante.
  5. Batir las claras a punto de nieve. En este caso también hay que utilizar el accesorio de varillas en la batidora de mano. Es recomendable usar la batidora a potencia media y con suavidad para ir montando las claras. Una vez conseguido se vierten sobre la mezcla de Mascarpone y se casan ambos ingredientes con ayuda de una cuchara de palo o de una espátula. Hay que hacerlo con movimientos largos y envolventes para que la mezcla tenga suficiente aire y quede esponjosa.
  6. Agregar el resto del Amaretto a la mezcla. Una vez estén todos estos ingredientes bien casados será el momento de añadir el resto de licor. Hay que volver a casar todo con la ayuda de la cuchara de palo o la espátula que se ha utilizado en el paso número 5. Se tapa la mezcla con film transparente y se reserva en la nevera para que no pierda su esponjosidad.
  7. Añadir un poco del café en un bol con base ancha. Este café servirá para bañar los bizcochos de Soletilla. Estos bizcochos serán la base del tiramisú. Para hacerlo adecuadamente es mejor que el café esté frío. De ahí que sea necesario que se prepare unas horas antes o incluso el día anterior. Hay que mojar cada bizcocho por ambas caras y con cuidado de que no absorba café en exceso. En caso contrario terminará desmigándose y será imposible trabajar con ellos. Hay que escurrir un poco cada bizcocho una vez se ha empapado de café. Tras hacerlo habrá que ir colocándolos sobre la fuente o molde de tarta que vaya a utilizarse para hacer el tiramisú.
  8. Cubrir toda la base con bizcochos de Soletilla empapados en café. Es suficiente que la base esté compuesta por una sola capa de bizcochos, sin embargo se pueden poner dos para hacer la base más consistente. Lo ideal es ajustar unos bizcochos con otros para evitar que queden huecos entre ellos.
  9. Extender el queso. Con ayuda de una espátula se irá extendiendo el queso sobre la primera base de bizcochos. Hay que hacerlo de manera uniforme y generosa. La capa de queso debe de tener por lo menos 1 cm de espesor.
  10. Colocar otra capa de bizcochos. Para preparar esta capa hay que proceder de la misma manera que con la primera: ir empapando cada bizcocho por ambas caras y escurriendo antes de colocarlo sobre la fuente. Una vez quede toda la capa de queso cubierta por los bizcochos se añade una nueva capa de queso al conjunto. Puedes hacer tantas capas como quieras aunque lo ideal es que no tenga más de 2 o 3 de cada ingrediente.
  11. Rematar con chocolate. Se puede utilizar cacao puro en polvo o bien rallar chocolate negro. Hay quien se decanta por añadir colacao para que el sabor resulte más suave. Sin embargo es mejor el chocolate puro pues el sabor intenso y algo amargo de la pieza realza el del resto de ingredientes.

Como verás se trata de una receta de muy fácil elaboración con la que vas a triunfar seguro con tus amigos y familiares. Para que el sabor resulte todavía más impactante y delicioso se aconseja prepararlo de un día para otro. Pasadas 24 horas sus sabores se intensifican muchísimo. Pasadas 48 horas ya se convierte en una auténtica delicia digna de un rey. Sabemos que es muy resistir a la tentación de probarlo recién hecho, pero si consigues esperar notarás la diferencia. ¡Te lo prometemos!

Trucos para la receta de tiramisú casero

Como explicábamos al comienzo del artículo hay quien se decanta por sustituir el Mascarpone por otro tipo de queso. Puedes probar a utilizar Queso crema tipo Philadelphia. Para hacerlo tendrás que seguir los mismos pasos de la receta pero eliminar los pasos del 3 al 5. En su lugar hay que mezclar 250 g de queso crema con 100 g de azúcar. Batirlo con la batidora de mano de varillas y dejar que espese. Puedes añadir algo de nata a la mezcla para hacerlo más sabroso. Es recomendable que la nata se incluya poco a poco para evitar que el queso pierda su consistencia.

Un dato curioso sobre los orígenes de la receta de tiramisú

¿Sabías que el tiramisú nació en la década de los 50 en los burdeles de Italia? Este rico postre se servía a modo de tentempié entre los clientes con la intención de que los ánimos se avivasen y el burdel funcionase todavía mejor. En sus inicios la receta no incluía Mascarpone pues la idea era ofrecer un aperitivo más bien ligero que no dejase a los clientes demasiado llenos como para disfrutar del ambiente y las hermosas damas del burdel.

El postre, sin embargo, comenzó a hacerse famoso y poco a poco fue introduciéndose en la repostería italiana hasta convertirse en un postre típico. Los elementos grasos, como el Mascarpone, se introdujeron entonces. De esta manera se creaba una receta mucho más contundente ideal para finalizar una opulenta comida o cena.

Dónde adquirir los ingredientes para preparar el tiramisú

Como toda buena receta que se precie es importante contar con un buen proveedor que nos ofrezca los mejores ingredientes del mercado. En Manzaning los tenemos a todos reunidos en una única app.